11

¿Podemos cambiar nuestra novela?

by Lourdes Treviño on June 22, 2010

Aunque a veces resulte muy difícil identificarlo, en el fondo sabemos que nuestros problemas, dramas y sufrimientos tienen mucho más que ver con los lentes o filtros que usamos para ver nuestras experiencias que con lo que en realidad vivimos y experimentamos. También intuimos que si fuéramos capaces de liberarnos de nuestras ideas y conceptos, seríamos capaces de experimentar la vida y la realidad en una forma totalmente distinta y seguramente maravillosa.

Piensa en algunos ejemplos cotidianos. Hemos aprendido a través de la educación o domesticación como le llama Miguel Ruiz en su libro Los Cuatro Acuerdos, que es útil clasificar nuestras actividades con el fin de darle un buen uso a nuestro tiempo, esto nos ha llevado a ubicar las cosas que hacemos en dos categorías. Las que tenemos que hacer y las que nos gusta realizar. Ir al supermercado, limpiar la casa, ir al trabajo, cocinar y sacar la basura podrían ser ejemplos del primer tipo. Ir de vacaciones, al cine, a cenar, tomar alguna bebida, podrían ser ejemplos de las cosas que queremos hacer. Es muy común que al tratarse de las actividades que tenemos que hacer, hagamos un esfuerzo por desconectarnos de éstas, o de hacerlas en automático o hacerlas lo más rápido posible o lo más distraídos posible con el fin de no estar presentes mientras las realizamos o como si alguien más las estuviera realizando, si lo hacemos así, el tiempo pasará más rápido, estaremos ausentes y no daremos el trago amargo que implica el realizar aquello que hemos clasificado en la categoría de no me gusta hacerlo. Recordando el Libro de Milagros, uno de los ejercicios ahí planteados consiste en repetirte la frase siguiente: “el significado que tiene esto para  mí, yo se lo he dado”, en otras palabras, todo aquello que no me gusta no posee nada negativo intrínseco, todo lo malo que significa para mí, yo me he permitido dárselo (aunque NO lo quiera reconocer). Darme cuenta de esto me da un gran poder, pues en el momento que quiera se lo puedo quitar, y con ello le quitaría el poder que tiene sobre mí. Además, con este poder ganado me siento con fuerza para asumir la responsabilidad de dirigir mi vida.

Debo darme cuenta de que cuando aborrezco algo, en automático le estoy dando poder sobre mí, lo cual me quita la responsabilidad de tener que pensar, decidir y actuar por mí mismo, ya que le he  transferido el poder y responsabilidad a algo externo, sobre lo cual (me he auto-convencido) no tengo control. Recuerda que la palabra “responsabilidad” significa también “habilidad para responder”.

Volviendo a la clasificación de las cosas que hacemos, llegamos incluso a clasificar el tiempo como tiempo para nosotros y tiempo para otros, pero viendo esto en perspectiva, es ridículo. Solo tenemos una vida y es nuestra, podemos elegir qué hacer con ella y con nuestro tiempo, pero eso es muy distinto a decir que tal o cual tiempo es para alguien más, todo el tiempo es nuestro y debemos usarlo plenamente, no existe otro tiempo que el que vivimos nosotros en el momento presente. Por esto es muy bueno esforzarnos en estar plenamente en el ahora, cultivando un estado de calma, espacioso, amplio, abierto, de aceptación y plena consciencia acerca de lo que sucede en este mundo impermanente.

Otra cosa que también hacemos usualmente es equiparar la felicidad y el éxito con la acumulación de objetos externos o el alcanzar un cierto nivel de estatus en la sociedad en que vivimos. También pensamos que quien logra sus metas es alguien exitoso, y quien no lo hace es un fracasado. El dinero, el poder y la posición social forman parte de esta fórmula de lo que llamamos éxito. Lo importante aquí es darnos cuenta de que el criterio clave proviene del exterior, depende de lo que alguien más establece como valioso. Cuando hacemos depender nuestra autoestima de agentes externos, entonces un día valemos mucho pero el siguiente bien podríamos valer muy poco, dado que los criterios de éxito alguien más los cambió, es curioso ¿no?

Otro gran problema con este enfoque es el que ocurre con mucha gente que sigue al pie de la letra los acuerdos sociales; se preparan muy bien, trabajan con ahínco, se relacionan con las personas “adecuadas” pero aún así no logran el éxito contundente tal y como ha sido establecido por el exterior.

Así que ¿existe algún enfoque alternativo que nos pueda sacar de esta dependencia? Afortunadamente SÍ.  Lo que debemos hacer es dejar de depender de los parámetros externos de éxito y fracaso. Lo que hayas logrado y el lugar en el que te encuentres te hace ya exitoso, si es que lo quieres ver así, eventualmente ni siquiera necesitarás el concepto de éxito en tu vida. El criterio realmente valioso en este nuevo enfoque es el cómo te sientes contigo y con tu vida, nada más. Si logras aceptarte y quererte tal como eres, incluso en momentos en los que toda la gente que conoces duda de ti, entonces eres exitoso, ese es el criterio que debes utilizar, solo ese. Si no has logrado este punto, eso no significa que seas un fracaso, sino solo quiere decir que necesitas aprender algo más en tu vida, pero aún así eres perfecto, por que el criterio tú lo controlas, está dentro de ti.

En resumen, tu valor es intrínseco, tú lo estableces, no depende de lo que haces o dejas de hacer para que alguien más lo evalúe o califique. Tu éxito depende de lo que eres y de cómo te sientes contigo mismo. Por ejemplo, si te sientes en paz, tranquilo, fluyendo con la vida y en armonía con los que te rodean, entonces podrías decir que eres exitoso, pero quizás ya no te interesen más calificativos. Posiblemente seguirá siendo una novela, pero será tu novela, tú serás la actriz o actor, tú serás el director, el productor y guionista, y solo tu voto contará en la ACADEMIA.

“Normalmente pensamos que si soltamos y dejamos ir, perderemos las cosas que nos hacen felices. Sin embargo, entre más soltamos más felices somos”

Thich Nhat Hanh

 Ayúdame a Ayudar…Si te gustó este artículo reenvíalo a quien creas que pueda servirle.

Déjame tus comentarios, ve hasta el final de esta página y ahí encontrarás un recuadro que dice “Leave a Comment”, ya que lo escribas, dale click al botón Submit.

Previous post:

Next post: