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¿Qué tiene de malo el éxito?

by Lourdes Treviño on May 23, 2010

Uno de los grandes problemas de nuestra cultura es que muchas veces confundimos nuestro valor como personas o individuos con los fracasos o derrotas que sufrimos en momentos determinados de nuestras vidas. Conforme vamos “madurando”, lo anterior nos lleva a evitar las actividades en las que por alguna u otra razón no tenemos altas probabilidades de destacar ante los demás. En otras palabras, comenzamos a valorar la conveniencia de realizar las cosas en función de qué tan fácil o difícil nos va a resultar el salir bien librados, o en función de lo que les podremos platicar a los demás. Si creemos que no será fácil triunfar, ¿para qué arriesgarnos a salir de nuestra zona de confort y además con el riesgo de aparecer como perdedores ante los demás?

Si nos acostumbramos a comparar lo que valemos, con nuestras derrotas o nuestros éxitos, estaremos sentando las bases para la inseguridad. Recuerda a Abraham Lincoln, si hubiera usado sus múltiples fracasos políticos como parámetro de su autoestima, se habría convencido de que era un fracasado y habría renunciado a sus esfuerzos de ser Presidente. Si tenemos la apertura suficiente, los fracasos nos pueden ser sumamente útiles. Nos pueden servir de incentivo para querer ser cada vez mejores, pero debemos separarlos de nuestra valoración como seres humanos.

¿Has escuchado la frase “nada falla tanto como el éxito”? ésta se refiere a que muy difícilmente aprendemos algo de él. La mayoría de las veces lo que realmente nos sirve para aprender algo es el fracaso. El éxito sólo confirma nuestras creencias y nuestros modelos mentales. Piénsalo, sin fracasos es muy difícil aprender algo nuevo, y sin embargo hemos aprendido a considerar el éxito como la única meta que de verdad vale.

Hemos desarrollado el hábito de evitar cualquier evento o actividad en la que la posibilidad de fracasar sea elevada. El miedo al fracaso es parte importante del miedo a lo desconocido.

 

Todo aquello que no nos asegure el éxito y el reconocimiento, debe posponerse, alterarse o suspenderse, ¡vaya enfoque!

¿Cómo saber si este problema es algo serio en nuestras vidas?

A continuación aparecen ejemplos de conductas que reflejan esta situación, valora qué tanto aplica una situación similar en tu caso con el fin de identificarla y eliminarla de tu vida:

  • Tener miedo a probar una nueva actividad porque crees que no la puedes hacer bien.
  • Le echas la mano a alguien en algo que dominas, pero no lo haces en cosas en las que no te sientes seguro.
  • Mantener el mismo trabajo aunque te resulte monótono, pero te resulta completamente familiar y no hay sorpresas.
  • No socializar con gente “extraña”.
  • Ir de vacaciones a los mismos lugares y en la misma época del año.
  • Evadir las opiniones e ideas diferentes a las de tu familia y amigos.
  • ¿Cuántas veces has dicho?: “No creo que lo haría bien… me quedaré mirando.”
  • Valorar lo que haces en función del resultado obtenido y no por el placer que sientes al hacerlo.
  • Vivir en función del tiempo y los horarios establecidos.
  • Evitar platicar con gente extraña o sobre temas desconocidos.
  • Buscar los mejores símbolos que reflejen lo caro y el “status” que buscas.
  • No visitar países o lugares diferentes porque las costumbres, el clima, el idioma y la gente son muy distintas.
  • Leer siempre los mismos periódicos y revistas.
  • Repetir los mismos chismes.
  • Vestir siempre de la misma forma o estilo.
  • Vivir en la misma ciudad, o estado, simplemente porque “de ahí eres”.
  • Evitar comer platillos con sabores, texturas, presentaciones y olores diferentes.
  • Rechazar ver cualquier programa o película relacionado a ideas diferentes o posiciones políticas distintas.

 

Si tres o más de los puntos anteriores te aplican, entonces necesitas ocho sesiones seguidas de Neuromodulación. No es cierto… es broma! Jajajaja.

¿Qué es lo que puedes comenzar a hacer para evitar estas conductas que en nada sirven para una vida más plena? A continuación aparecen algunas ideas que espero te sirvan; si llegaras a practicar alguna, me encantaría que en el espacio disponible para comentarios compartieras tu  experiencia:

  •  Realiza  actividades que te saquen de la rutina diaria.
  • Exponte a situaciones en las que no puedas predecir lo que va a suceder.
  • Arriésgate a entrar en ambientes desconocidos y descubre que pueden ser lugares fantásticos para aprender, también procura hacerte consciente de que estás evitando lo desconocido en el momento que lo estés haciendo.
  • Procura reunirte con gente que represente puntos de vista diversos y divergentes.
  • No busques motivos que expliquen todo lo que haces.
  • Platica con alguien que hayas estado esquivando por la incertidumbre de lo que te pudiera decir o preguntar.
  • No te dirijas al trabajo o al supermercado usando la ruta de siempre.
  • Cambia de vez en cuando tus horas de comida y cena.
  • Trata de ser consciente de tus prejuicios con respecto a ciertas actividades o determinadas personas.
  • En alguna comida ordena algo que nunca hayas probado.
  • Arriésgate emocionalmente.
  • Realiza algo infantil o inocente, prueba el dejar de ser adulto por algunas horas.
  • Busca actividades diferentes.
  • Date permiso de hacer algo mal a propósito. No vales menos por que algo no te salió perfecto y no te felicitarán.

 

De lo que se trata, es de hacer las cosas no porque nos van a salir bien, o porque ya conozco el resultado. La vida es un viaje extraordinario, nadie ha tenido nunca, ni tendrá la seguridad. Así que comienza con actividades sencillas que quieras hacer, gózalas, riégala, comete errores, hazlas porque quieres, PUNTO!

Como puedes ver, lo importante es no comparar lo bien que haces algo con tu valor como persona. Te puede ir de la fregada, puedes perder la chamba, o puede que algo que hayas emprendido haya sido un desastre. Puede que alucines el resultado de algo que hiciste. Pero eso no significa que no vales y que no tengas virtudes. Debes saber que tu valor es ajeno a lo que alcanzas o logras. Si no te das cuenta de esto, es muy posible que te la pases confundido haciendo cosa para apantallar e impresionar a los demás. Es realmente absurdo hacer que lo que tú vales dependa de lo que digan los demás. Si eliminas esta confusión, serás capaz de hacer cualquier cosa. El resultado final, aunque pueda tener interés para ti, no tendrá ningún efecto sobre tu valor como ser humano.

Ya lo sabes, aprecio mucho cualquier detalle que nos quieras compartir.

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{ 4 comments… read them below or add one }

Alejandro May 27, 2010 at 9:42 pm

Informacion muy interesante. Sigue posteando Lourdes, tienes un estilo muy particular

Lourdes Treviño May 28, 2010 at 1:28 am

Gracias por las “porras” Alejandro! Prometo que sí lo haré

Alex Ramirez September 4, 2012 at 8:31 pm

Doctora un gusto saludarla, gracias por hacer que tengamos ganas de hacer lo diferente y hacer a un lado los temores que no nos dejan crecer
FELICIDADES

Lourdes Treviño September 5, 2012 at 2:06 am

Saluditos Alejandro, me encanta el ímpetu de tus palabras. Gracias por escribirlas!

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