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¿Somos seres separados?

by Lourdes Treviño on July 5, 2010

Hay un poema de John Donne, poeta inglés del siglo XVI, que expresa en forma hermosa la idea de la consciencia de unidad entre los seres humanos. La antigua sabiduría nos enseña a través de la literatura mística que las distinciones y los límites entre yo, tú, ella son ilusorios. Te presento unas líneas del poema citado.

“Ningún hombre es una isla, ni está completo en sí mismo; todo hombre es un pedazo del continente, una parte de la totalidad; si un pedazo de tierra fuera arrastrado por el mar, daría lo mismo adonde llegara a parar……..; la muerte de cualquier hombre me hace menos, pues soy parte de la humanidad; por eso no preguntes por quién suenan las campanas, porque suenan por ti” 

Lo que John Donne nos dice es que para alcanzar un mayor estado de consciencia, tenemos que dejar de caer en el juego del ego, el cual nos dice que estamos separados de los demás y nuestros límites son los que nos indica nuestro cuerpo físico. El ego también insiste que somos algo distinto a la tierra y que la podemos usar como queramos. No obstante, la sabiduría milenaria nos recuerda la conexión estrecha que tenemos con todas las cosas y todas las personas. Como decía el Principito “lo esencial es invisible a los ojos”, para captar la unidad de consciencia debemos ver más allá de las apariencias.

Si observamos nuestro cuerpo, veremos que aunque parece un organismo separado, en realidad está compuesto por un sinnúmero de fluidos que contienen cientos de miles de bacterias que trabajan coordinadamente para que el cuerpo funcione, así es que cualquier célula enferma disminuye mi salud pues todo está interconectado. Lo mismo sucede con la humanidad, cada ser humano es una célula de este inmenso cuerpo. La sabiduría antigua de los indios reza: “ningún árbol tiene ramas tan estúpidas como para pelear entre sí”.

Otro de los mensajes del poeta Donne es que todos formamos parte de un mismo cuerpo y no podemos sobrevivir por separado. La mayor parte de nuestra existencia depende del trabajo de los demás. Imagina un litro de agua que se sienta separado del río. Es muy débil si está separado de aquél, pero cuando forma parte del río, posee toda su fuerza. Lo mismo sucede con nosotros, cuando nos consideramos aislados, perdemos la fuerza de la humanidad y a su vez, debilitamos a la humanidad entera. Recuerdo que en un retiro de meditación zen, el maestro nos dijo en una plática Dharma, “es imposible que una gota del mar se ilumine, sin que se ilumine todo el océano”.

Así es que cuando logras sentir que estás conectado con los demás, dejas de juzgarlos y te das cuenta que también ellos están conectados por hilos invisibles y comparten la misma fuerza. Esta noción de unidad nos hace cambiar, en vez de identificarnos por lo que nos diferencia, nos definimos por aquello que tenemos en común; nos fijamos en lo importante que somos los unos para los otros y en cómo resolver nuestra diferencias pues nos damos cuenta que sumando esfuerzos multiplicamos resultados.

¿Qué reflexiones e ideas nos deja el poema de John Donne?

  • Cada día, tómate algunos minutos para admirar todo lo que te rodea, procura tener un sentimiento de unidad con lo que tienes a la vista; si es en el exterior mejor, siente tu conexión con la naturaleza, observa los pequeños milagros con gratitud pues formas parte de esta grandeza.
  • Deja de usar clasificaciones y etiquetas para la gente, todos somos la humanidad.
  • Deja de verte separado y aislado. Cuando te enteres de alguien enfermo, repite una oración de todo corazón para esa persona, siente como realmente estás unido con ella.
  •  Intenta ver la divinidad que hay en todas las cosas y en todas las personas. Trata de no juzgar a los que son menos amables, ambiciosos o exitosos, y entiende que el verdadero problema son esos juicios.
  • Cuando vayas a realizar algo importante, recuerda dos cosas. Primero, siente que eso que vas a hacer será por el bien de toda la humanidad, recuerda, eres parte del océano, tienes toda su fuerza, tu eres solo una parte de un gran todo, pero tienes toda la fuerza de ese todo, incluso aunque sea una actividad individual siente una unión con toda la humanidad que te está ayudando a hacer eso,  puedes sentir que toda la humanidad está en eso en lo que vas a participar. Segundo, hazlo como si fuera la primera y la última vez que vas a tener esa experiencia. El entusiasmo y la perspectiva que tendrás de las cosas será muy distinta.
  • Camina descalzo en el pasto o en la tierra para volverte a conectar con lo que alienta y sostiene la vida.
  • Conéctate con tu entorno a través de una actitud constante de gratitud, en forma cotidiana bendice a los árboles, el sol, la lluvia y a los animales.
  • Contempla las estrellas y siéntete uno con todo el universo.

¿Se te ocurre algo más?

“No podemos vivir sólo para nosotros. Miles de fibras nos conectan a nuestros congéneres; y a través de esas fibras, nuestras acciones hacen un recorrido  como causas, y luego regresan como efectos”

                                                                                                                                                                                     Herman Melville

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Carmen January 21, 2013 at 12:28 pm

Excelente artículo. Me encanto y aunque lo se a veces se me olvida. Gracias lo recibí en el momento perfecto. Congrats!!

Lourdes Treviño January 21, 2013 at 2:03 pm

Qué bueno Carmen!!!!!! Un abrazote

Arnoldo Falcón Ancira January 21, 2013 at 7:28 pm

Y todavia hay gente que no cree en Dios. El cuerpo humano es una maravilla perfectamente sincronizada donde cada célula o miembro del cuerpo tienen que hacer su función para que ello cuerpo funcione perfectamente y no pudo haber sido creado po el azar sino por un ser superior que nos ama y que nos hizo a semejanza de El.
Si todos reflexionáramos y pensáramos que vinimos a este mundo por un tiempo limitado para trascender y ser felices, no habría tanta maldad y muertes por doquier .
Igualmente en la vida de pareja , debemos de comprender que Dios nos hizo Hombre y mujer, cada quien con sus características, no somos iguales , somos complementarios y debemos ver a nuestra esposa como eso el complemento perfecto que nos ayudara a lo largo de nuestra vida a ser felices y cumplir juntos la misión para la que Dios nos mando a este mundo..
Gracias prima por compartir estos bellos pensamientos con mucha gente y ser un medio para hacer que este mundo cambie y sea lo que Dios pensó cuando creó la Tierra. Estas compartiendo tus talentos con el mundo y haciendo que las cosas pasen.
Un abrazo a ti y Fernando que estén disfrutando su viaje por el Oriente.

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