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DEL AMOR MAL ENTENDIDO… y cosas peores

by Lourdes Treviño on October 17, 2013

El amor es un YO y un Tú que se juntan para hacer un Nosotros…

sin dejar de ser un YO y un Tú

Erich Fromm

Hay tantas razones como cabezas pensantes, y en esta inmensa diversidad cada cual tiene sus definiciones, aparentemente fundamentadas, con buenos justificantes. Digo aparentemente porque si en verdad escarbas un poco te darás cuenta de que tus “bases” ni siquiera las generaste tú, las “adoptaste” sin siquiera ponderarlas  y simplemente las has puesto en práctica en automático, así como cuando toda vez que aprendiste a conducir un auto, lo haces por inercia.

A través de cuentos infantiles, novelas, películas y todo lo que se le parezca nos han hecho creer que hay qué buscar la seguridad y  ésta NO EXISTE, nadie la ha tenido, ni la tiene, ni la tendrá. Es una idea que la pobre mente humana creó en algún momento, es una ilusión y la mayoría de las personas dedican su vida a tratar de obtenerla en todas las áreas de su vida, incluyendo en sus relaciones con los demás, siguiendo la gran mentira de “Vivieron felices por siempre”.

LA ÚNICA CONSTANTE DE LA VIDA…. ES EL CAMBIO

 Luego entonces, tratar de construirse un nido estable en el fluir impermanente de la vida es…. UNA BÚSQUEDA INFRUCTUOSA.

Existe como expectativa, un deseo vehemente y generalizado de querer ser alguien importante y especial para alguien cuyo amor deseas. Quieres que esa persona te ame y se preocupe por ti de una forma especial.

Las expectativas son sueños y cuentos que nosotros nos inventamos en el fuero interno para después colgárselas a otros y exigir que las cumplan so pena de culparlos por nuestra infelicidad.

Por fin llega el momento y, aparece la persona (la pobre víctima) a quien decidimos  reservar y colgarle título de propiedad, acorazon cadena controlar su conducta, su crecimiento, su desarrollo, a aprisionarla de forma tal que quepa, que se ajuste y acomode a nuestras expectativas, y de la misma forma ésa persona también demanda lo mismo de nosotros.

El contrato dice más menos así… “Si quieres ser alguien especial para mí, debes aceptar mis condiciones, porque, en el momento en que dejes de responder a mis expectativas, dejarás de ser especial”.

Así empiezan y se desarrollan los romances, los grandes amores (mal entendidos, por supuesto), tenemos a dos seres, siguiendo un contrato increíblemente tonto y cruel cuyo origen tal vez data del inicio de la especie creyendo que de eso se trata de perder la libertad, de bailar al ritmo que te marquen, de dejar de ser lo que eres para convertirte en lo que el otro quiere que seas: su amor.

Por supuesto que pasa el tiempo y empiezan las crisis.

Seguramente has oído hablar de los Derechos Humanos, si no, permíteme introducirlos brevemente:

Los derechos humanos son aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de etnia, color, sexo, idioma, religión, orientación sexual, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Bien, pues el Artículo número 3 de los Derechos Humanos dice así:

Todo individuo tiene derecho a la Vida, a la Libertad

y a la Seguridad de su persona

Así es que, para empezar ya estamos en contra del artículo 3 de un Derecho Humano fundamental, básico que todo ser merece por el simple hecho de existir.

Te invito a que hagas una pausa, a que saques tu Sentido Común, tu intuición, inteligencia, tu lógica y cuestiones el hecho de lo que hacemos, porque es el equivalente a decir:

“Quiero que me ames, que estés a mi lado por siempre a costa de tu libertad y tu felicidad”

y lo que tú estás haciendo es igual a :

“Te amaré y estaré a tu lado por siempre a costa de mi libertad y mi felicidad”

teardrops

¿Vale la pena pagar este precio tan alto por tan poco?

Cuando emergen las crisis (y siempre lo hacen) la petición va más o menos así:

“Déjame ser yo mismo, tener mis propios pensamientos, satisfacer mis propios gustos, seguir mi vocación, comportarme de acuerdo a como quiero hacerlo…” Uy uy uy!!!!En el momento en que digas estas palabras, comprenderás que estás pidiendo lo imposible porque los estatutos sociales dicen que: Pretender ser especial para alguien significa, someterse a la obligación de hacerse grato a esa persona y, en consecuencia, perder la propia libertad…

Tómate el tiempo que necesites para comprenderlo… Tal vez ahora estés ya en condiciones de decir: “Prefiero mi libertad antes que tu amor”.

Si tuvieras que escoger entre tener carceler@ o andar libremente por el mundo en soledad, ¿qué escogerías?…(Para mi horror, sé que la respuesta es…tener carceler@), pero bueno, a nivel de ejercicio, visualiza a esa persona y dile: “Te libero, puedes tener tus propios pensamientos, satisfacer tus gustos, seguir tu vocación, comportarte tal como decidas que quieres hacerlo… ”

En el momento en que digas esto, observarás una de estas dos cosas:

 

  1. Tu corazón se resistirá a pronunciar esas palabras, lo cual te revela una actitud posesiva y explotadora (y si decides en pro de ti, sería un buen momento de examinar la premisa de que “no puedes vivir” y/o” no puedes ser feliz” sin esa otra persona),  ó
  2. Tu corazón hará resonancia y pronunciará esas palabras sinceramente, y si eres increíblemente afortunad@ caerá el velo de la ignorancia, aparecerá la luz de la consciencia iluminando tu vida  y en ese instante desaparecerá todo tipo de control, de manipulación, de explotación, de posesividad, de envidia…

 

Asimismo, observarás algo más: la otra persona deja automáticamente de ser algo especial e importante para ti, ya no será la prima donna en tu escenario, será tan importante como una bella playa, como una puesta de sol o una melodía… hermosas per se.  Compruébalo repite el ejercicio:

“Te dejo que seas tú mismo…etc. ” Al decir estas palabras te estás liberando a ti mism@. Ahora sí…ya estás en condiciones de amar realmente. Porque, cuando te anclas desesperadamente a alguien, lo que le estás ofreciendo a la otra persona NO ES AMOR, sino una jaula en donde ambos, tú y la persona amada, queden prisioneros.

El amor sólo puede existir en libertad. El verdadero amante busca el bien de la persona amada, y para esto, el requisito esencial es ser libre.

 

Yo soy yo, Tú eres Tú.

Tú haces lo Tuyo, Yo hago lo Mío

Yo no vine a este mundo para vivir

De acuerdo a tus expectativas.

Tú no viniste a este mundo para vivir

De acuerdo con mis expectativas

Yo hago mi vida, Tú haces la tuya

Si coincidimos, será maravilloso

Si no, no hay nada que hacer.

Fritz S. Perls

creador de la Terapia Gestalt

 

 

 

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