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Ejercicios de Relajación

by Lourdes Treviño on April 14, 2010

Tener el hábito de practicar la relajación es el mejor camino para eliminar el estrés y llevar una vida más plena, el estrés es una neblina que nos impide ver más allá, por el contrario, la relajación nos permite ver más claramente la realidad, y lo más importante, nos permite ver lo que ocurre dentro de nosotros mismos. Aprender a respirar es todo un arte, si deseas aprender cómo hacerlo, ve al Artículo: Y tú ¿qué tal Respiras?.

Mientras mantengamos la idea de que somos seres separados del mundo, sin contacto real con el mundo infinito que nos rodea, nuestra vida será una prisión porque nos esforzaremos continuamente en mantener esta separación que no es más que un engaño debido a nuestra limitada capacidad de percepción. Con la relajación comenzaremos a eliminar esa falsa ilusión. Somos parte del universo, como el mar, los ríos, las colinas y los seres vivos, para vivir plenamente tenemos que practicar una forma diferente de presencia, la cual proviene de los estados de relajación.

Cultivando la Relajación

Todos hemos tenido alguna vez en nuestras vidas instantes especiales en los que no nos hemos sentido separados del mundo, sin saber por qué, tenemos una sensación profunda de unidad. Cuando practicamos relajación podemos hacer que venga a la memoria el recuerdo de estos instantes maravillosos, no obstante, estamos acostumbrados a revivir solamente los instantes de frustración, los momentos de sufrimiento; cuando llega la noche, sufrimos por lo desagradable que nos ha sucedido. Es por eso que a través de la relajación, buscamos estados y sensaciones de armonía, conocimiento y paz interior.

De este modo la relajación no sólo nos ayuda a aflojar los músculos y articulaciones que descansarán más profundamente, sino que también desarrollamos mayor sensibilidad, más capacidad de recordar estados especiales de paz y calma. La relajación permite fluir mejor con el momento presente, abrir el corazón, y experimentar el milagro de la vida. Es un hecho que el estrés nos hace vernos como seres separados de los demás, mientras que la relajación nos permite desarrollar una calidad de experiencia que nos ayuda a percibir mejor los momentos llenos de vida, y lograr que esta experiencia sea perdurable en el tiempo.

El recuerdo del estrés produce tensión, el recuerdo de la calma produce relajación, es por ello que es muy importante que en un estado de profunda relajación, dediques algunos segundos a recordar los momentos más hermosos de tu vida, es sorprendente pero todavía siguen ahí, no han desaparecido, el pasado nos va fortaleciendo, nada se pierde, gracias a ello el presente se sostiene, en nosotros también está el ser que fuimos hace años y si tomamos conciencia de ello, nos daremos cuenta que también es el ser que nos sostiene en estos instantes, somos hoy la suma de todo lo que fuimos en el pasado y si recordamos lo mejor de nuestras experiencias, nos sostendrán con fuerza en el futuro y nos entregarán una experiencia vital cada vez más intensa y fructífera si dedicamos unos instantes a recordar lo mejor de nosotros.

Por qué practicar la Relajación

Por medio de la relajación podemos alimentar una parte de nosotros que por lo general está hambrienta, todos necesitamos un espacio de paz, un espacio de calma, pero raramente lo satisfacemos. A menudo nuestra atención se encuentra en otro lado, de forma involuntaria o deliberada nos encontramos realizando tareas que no tienen nada que ver con nuestra esencia, nuestra atención dispersa nos orienta por caminos que favorece los intereses de otros y que nos alejan de nosotros mismos.

Es muy importante preguntarnos ¿cuánto tiempo dispongo después de mis tareas ordinarias para prestar atención a lo que es verdaderamente importante?, cuando llevamos una vida fragmentada, las aspiraciones, los buenos deseos y las buenas intenciones desaparecen y los problemas crecen. Hemos venido al mundo para vivir, ¿y qué es vivir?, vivir no es andar todo el día tensionado por el sustento diario, con la cabeza baja, el espíritu arrodillado y la atención inerte, eso no es vivir.

Con la ayuda de la relajación comprendemos que la vida es experimentar lo que somos, es relacionarnos con el entorno para crecer, es cumplir nuestro potencial. La práctica de la relajación nos aproxima a la experiencia de ser, de desarrollarnos, de explorar la vida que comienza en uno mismo; buscando deliberadamente la tranquilidad llegamos cada vez con más facilidad a un estado especial de paz interior.

En la sociedad actual hay más enfermedades graves por culpa del estrés, la gente está abrumada por la incertidumbre, frustrados por la vida cotidiana, y por niveles de estrés que siguen aumentando. Es por esto que la mejor solución es la práctica de la relajación

Relajación a través de la respiración.

Me coloco en una posición cómoda y hago un recorrido por mi cuerpo, tomo conciencia de él, siento el cuero cabelludo, la cara, la nuca y el cuello.

Siento el brazo derecho, el antebrazo derecho, siento la muñeca derecha, la mano derecha, cada uno de los dedos, siento su peso y libero cualquier tensión.

Siento el brazo izquierdo, el antebrazo izquierdo,  siento la muñeca izquierda, la mano izquierda, cada uno de los dedos, siento su peso y libero cualquier tensión.

Siento la espalda alta y la espalda baja, el lugar en que se apoya, siento la presión y el peso, siento como la tensión se disuelve precisamente a través de los puntos de apoyo, es como si mi tensión pasara a la tierra.

Siento la pierna derecha, siento el muslo derecho, la rodilla, la pantorrilla, el pie, el talón del pie derecho, siento su peso y libero cualquier tensión.

Siento la pierna izquierda, siento el muslo, la rodilla, la pantorrilla, el pie, el talón del pie izquierdo, siento su peso y libero cualquier tensión.

Mi respiración es tranquila, muy tranquila, con cada respiración mi cuerpo se relaja más y más, me siento cada vez más relajado, más descansado.

Noto cómo se eleva y desciende mi abdomen, este vaivén produce un oleaje en mi interior, mi cuerpo es un recipiente lleno, cada vez que mi abdomen se eleva y desciende se producen olas en mi interior, noto ese oleaje tranquilo.

Pongo atención en mi respiración, mantengo la imagen de un mar interior y siento todo mi cuerpo invadido por una cálida y relajante sensación.

Tomo conciencia de este estado y lo registro en cada una de los órganos de mi cuerpo, tomo conciencia de este estado de calma física, de tranquilidad emocional y de serenidad mental.

Me preparo para terminar el ejercicio conservando todos los beneficios conscientes e inconscientes que éste me ha traído, cuento despacio 1…, 2…, 3….

Abro los ojos conservando el estado de relajación y calma que he logrado durante el ejercicio.

La Relajación de las Flores

Comienzo prestando atención a mi respiración, contacto mi interior y lo percibo en calma, mi respiración es tranquila, el rítmico vaivén del movimiento respiratorio sucede lentamente, la respiración se vuelve por si misma lenta y apacible. Mi cuerpo permanece relajado y tranquilo.

Comienzo a visualizar un hermoso jardín, hay rosas, jazmines, claveles y todo tipo de flores que sueltan su fragancia en el ambiente; todo tiene un hermoso color verde, las diversas fragancias me envuelven y siento como el perfume me embriaga en un estado de calma y de paz. Percibo la placidez del instante en medio de este maravilloso jardín y escucho el trinar de los pájaros.

Por un momento, inmóvil, respirando la esencia de las flores más hermosas, el aroma es un bálsamo para mi respiración que se vuelve muy tranquila y apacible.

Siento mi respiración, escucho el sonido del viento al mecerse en las hojas de los árboles, escucho el canto de los pájaros, contemplo este maravilloso oasis de paz y disfruto los diversos colores de las rosas, con sus perfumes dulces y fascinantes, es como si mi cuerpo respirara por la piel y todas las fragancias me dieran su frescura y su vitalidad.

Mi respiración es tranquila, muy tranquila, con cada respiración mi cuerpo se relaja más y más, me siento cada vez más relajado, más descansado.

Tomo conciencia de mi estado en calma, lo guardo en mi interior, estará aquí cada vez que lo necesite, siempre a mi alcance, listo para acudir cuando lo necesite, la calma y tranquilidad están a mi lado, disponibles para las que lo requieran.

Me preparo para abandonar el ejercicio, poco a poco voy tomando un sendero que va saliendo del jardín, de sus colores y de sus aromas, sin embargo este jardín privado sigue completamente en mi interior y puedo volver a su calma y esplendor siempre que lo desee.

Termino el ejercicio conservando todos los beneficios conscientes e inconscientes que éste me ha traído, cuento despacio 1…, 2…, 3….

Abro los ojos conservando el estado de relajación y calma que he logrado durante el ejercicio.

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