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QUE SE HAGA LA LUZ…Y LA LUZ SE HIZO

by Lourdes Treviño on January 25, 2012

Me encantan las palabras, buscarlas, acariciarlas, exprimirlas, es una tarea enriquecedora y creativa; y así, en DISCERNIMIENTO encontré cosas muy interesantes:
El verbo o raíz básica es CERNER…                        DIS, es “A través de”

CERNER: separar cuidadosamente con el cedazo la harina de la cáscara  y otras materias sutiles… SEPARAR, DISTINGUIR, MIRAR CON ATENCIÓN, COMPRENDER, DEPURAR.

CERNER: Fecundar las flores de la vid y del olivo, para luego tener vino y aceite para encender el fuego de las lámparas.
CERNER: Llover suave y menudo.

CERNER: Mantenerse las aves en lo alto.

CERNER: CAMINAR MENEÁNDOSE.

DISCERNIR, *Permite reconocer diferencias y semejanzas de los objetos -abstractos o concretos- entre sí.  *Es el poder captar que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa,  como se dice popularmente.
*La percepción de los distintos matices de las realidades también es una facultad del discernimiento.
*Poder discriminar las similitudes aparentes de las determinantes da claridad, evita confusiones y posibilita la coherencia entre sentimientos, pensamientos y conductas.

*Significa distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas.
*Se desarrolla a través de la observación y diferenciación de todas las cosas y de los acontecimientos, ya sean estos externos o tangibles o internos e intangibles.
*Facultad o capacidad de distinguir entre lo real y lo irreal, lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor, lo recto y lo erróneo; entre lo que tiene importancia y lo que no la tiene; entre lo útil y lo inútil; lo egoísta y lo desinteresado.

SI LA CONCIENCIA ES LA BRÚJULA, EL DISCERNIMIENTO ES LA AGUJA QUE

MARCA CON EXACTITUD EL RUMBO DE NUESTRAS VIDAS.

 

El discernimiento está asociado directamente con la conciencia, la prudencia y la inteligencia. Con el tiempo, a este grupo de valores asociados se le suma la “sabiduría”, y aquí hago una pausa para clarificar algunas diferencias:

 

  • Información es algo que está en-formación, si organizamos esta información, entonces tenemos CONOCIMIENTO y cuando interiorizamos o hacemos nuestro el Conocimiento ENTONCES TENEMOS SABIDURÍA.

 

Desde muy pequeños nos “enseñan” a clasificar en un nivel muy básico, entre lo bueno y lo malo, entre lo lindo y lo feo, entre lo grande y lo chico, etc. Posteriormente aprendemos a diferenciar lo ancho y lo angosto, lo medianamente bueno y lo medianamente malo, y a percibir una amplia gama de valores dentro de la diversidad que nos rodea. Finalmente, creemos llegar a cierta madurez en donde según nosotros vemos las cosas “tal como son” y las diferenciamos entre sí, dándoles el valor justo que les corresponde en determinado contexto del tiempo y el espacio de acuerdo a toda la información y asociación subsecuente que ya tenemos en nuestro haber. Y aquí la pregunta es …¿nos hemos cuestionado alguna vez alguno de estos parámetros?… ¿Hemos ponderado alguna de estas CREENCIAS que nos han transmitido de generación en generación? ¿Hemos hecho alguna CLASIFICACIÓN de esta información para luego ORDENARLA y ver si verdaderamente nos hace sentido, si resuena con nosotros, si nos es útil para vivir, para proceder entonces a INTERIORIZARLA Y HACERLA NUESTRA? ¿Tenemos un GUÍA interior, más allá del intelecto y el aspecto afectivo que nos lleve por el mejor camino en nuestras vidas?

En estos tiempos en donde estamos BOMBARDEADOS Y SATURADOS hasta más no poder con Información, el cultivar el DISCERNIMIENTO es FUNDAMENTAL! De otra forma somos víctimas, estamos a merced de estar a PRUEBA Y ERROR (con más error que prueba) de una interminable, creciente, variada y enmarañada RED DE INFORMACIÓN.

Por un momento considera, por ejemplo las opciones que tienes para UNTARTE, PONERTE, COMER, BEBER, OIR, OLER, VER, LEER, TOCAR, PRACTICAR…Uf!

Con discernimiento, también podemos encontrar, valorar y desear aquellas cosas que merecen ser alcanzadas, las trascendentes, las perdurables; y que una vez descubiertas, agotan el deseo por otras cosas más superfluas e insignificantes.

En cuanto a la educación se refiere, se necesita discernimiento para elegir cuidadosamente lo que valga la pena aprender y enseñar. Una educación basada en valores para vivir, es primordial, fundamental y urgente en la sociedad actual, la cual está llena de violencia, injusticia e inseguridad.

Las características específicas de un objeto no existen per se, se etiquetan al ser captadas por la mente. Para comprender esto, veamos cómo distintas personas pueden percibir un mismo objeto de diferente manera. Por ejemplo, algunos pueden considerar que una persona llamada Tomás es su amigo y otros que es su enemigo. Si las características para ser un amigo o un enemigo existieran en Tomás, sería ilógico que los demás tuviesen de él opiniones contradictorias, pero lo cierto es que son meros designios acerca de él, hechos por distintas mentes. Tomás carece de un conjunto de características específicas que diversas mentes puedan descubrir; lo que Tomás es, sólo depende de cómo lo identifican y etiquetan las mentes que lo captan.

El discernimiento nos ayuda a distinguir no sólo lo útil de lo inútil, sino también lo más útil de aquello que sea menos útil. Por ejemplo, el acto solidario de alimentar a los pobres es una obra buena, noble y útil (dar el pescado); pero alimentar a las almas (enseñar a pescar, además de compartir la comida, obviamente) es más noble y más útil que nutrir sólo los cuerpos. Aquellos que aplican e incorporan valores y virtudes en su vida diaria pueden alimentar las almas de los demás.

En el libro Comprensión de la Mente  de Gueshe Kelsang Gyatso, basado en las Enseñanzas de Buda, el discernimiento se define como el factor mental cuya función es captar la característica distintiva de un objeto.

Todos los objetos tienen características que los distinguen de los demás y que nos permiten reconocerlos. La función del factor mental del discernimiento es captar estas características específicas. Cuando miramos un árbol, por ejemplo, nuestra consciencia visual conoce este objeto porque distingue sus características específicas. Si nuestra consciencia visual careciera del factor mental del discernimiento, no podría distinguir el árbol de otros objetos y, por lo tanto, no lo reconocería. Para reconocer un objeto, tenemos que saber cuáles son sus características específicas.

La función del discernimiento es distinguir un objeto de otros e identificarlo como esto o aquello. El discernimiento asociado a las mentes conceptuales sirve también para designar o nombrar objetos. Hay dos maneras de designar un objeto: verbal (nombrar) o mental (concebir).

Clasificando el discernimiento

Hay tres formas de clasificar el discernimiento. Según la condición, hay seis clases de discernimiento:

 

  1. Discernimiento visual.
  2. Discernimiento auditivo.
  3. Discernimiento olfativo.
  4. Discernimiento del gusto.
  5. Discernimiento de la consciencia corporal.
  6. Discernimiento mental (IMPRESCINDIBLE).

 

Las primeras cinco están ligadas a los órganos de los sentidos, pero se refieren a consciencias: visual, auditiva, olfativa, gustativa, corporal. Si alguna de estas seis  careciera del factor mental del discernimiento, no podría comprender su objeto.

 

El discernimiento puede clasificarse también en:

  1. Discernimiento erróneo.
  2. Discernimiento correcto.

El cerebro, primeramente registra, luego ubica, después interpreta para finalmente ejecutar, así es que todas las percepciones o registros erróneos están basadas en discernimientos (filtros) erróneos, y debido a ello cometemos actos físicos, verbales y mentales perjudiciales. Actuamos de manera equivocada porque estamos bajo la influencia de las perturbaciones mentales, que a su vez están basadas en discernimientos erróneos.

El odio, por ejemplo, identifica el objeto como desagradable, mientras que el apego lo reviste de atractivo. En ambos casos, el discernimiento es erróneo porque el que un objeto sea atractivo o no, DEPENDE DE LA MENTE, ya que estas características no se encuentran EN el objeto.

Si el factor mental del discernimiento es erróneo, la percepción también lo será. Si las creencias perturbadoras se basan en discernimientos erróneos, entonces, se etiquetan erróneamente los objetos.
Hay infinidad de causas en los discernimientos erróneos: impresiones grabadas que arrastramos del pasado, de la familiaridad, de malos consejos o enseñanzas incorrectas y de contemplar o considerar razonamientos equivocados. Todos tenemos discernimientos erróneos, PERO EL QUE MADUREN E INFLUYAN EN NOSOTROS DEPENDE EN GRAN PARTE DE NUESTRO MODO DE VIDA. Si llevamos una vida desordenada, intentaremos justificarlo con pensamientos erróneos, pero si empezamos a ejercer el cuestionamiento, organización y el tocar base en nuestro interior a toda esta información lo más probable es que sigamos la secuencia hacia la Sabiduría.

 

Las impresiones grabadas de la ignorancia producen discernimientos erróneos y etiquetan a los fenómenos dándole una entidad propia, aunque en realidad no la tengan. Además, debido al condicionamiento y a  nuestra familiaridad con las perturbaciones mentales, consideramos a unas personas como amigos, a otras como enemigos y a otras como extraños, pero estos discernimientos son erróneos, TODO ESTÁ EN NUESTRA MENTE.
El discernimiento puede clasificarse asimismo en:

 

  1. Discernimiento claro.
  2. Discernimiento confuso.

 

Si nuestro discernimiento es claro, aprenderemos con facilidad y rapidez. El discernimiento claro y correcto es una de las condiciones necesarias para mejorar nuestro entendimiento de lo que debemos practicar y de los que hemos de abandonar, y nos ayuda a evitar los actos físicos, verbales y mentales perjudiciales.

Si deseamos eliminar las perturbaciones mentales por completo, en vez de alejar nuestra mente de los objetos contaminados, debemos identificar con claridad el objeto al que hemos adoptado, refutarlo con un razonamiento lógico y, finalmente, evidenciar su vacuidad o inexistencia. En lugar de esforzarnos por suprimir el discernimiento erróneo, es más útil intentar generar discernimientos correctos. Y es difícil, sobre todo porque toda esta INFORMACIÓN que tenemos y que NO hemos ponderado ni organizado la idolatramos, la queremos como si fueran nuestros hijos, por lo tanto ESTAMOS APEGADOS a ella y nos brindan una falsa certeza de “Seguridad”, nos amarran al mundo de lo “conocido” y ahí es donde hemos estado (más mal que bien), pero pues ahí la llevamos no?

 

Había un Gran Señor, dueño de camellos viajando por el desierto con su caravana y habiéndole alcanzado la noche, decidieron acampar en sus tiendas. Los esclavos entraron para reportarle que tenían veinte camellos y solo diecinueve estacas para amarrarlos. -¿Qué hacemos?.   El Gran Señor respondió: -Los camellos son muy estúpidos, hagan como que están clavando la estaca en la tierra y que amarran al camello y verán cómo se queda tranquilo toda la noche, y así fue. En la mañana siguiente, cuando empacaron y empezaron a retirarse, los esclavos llegaron a reportar -¡El camello al que atamos “virtualmente” no se mueve!.

Aahhhhh! Contestó el Gran Señor, seguramente se les olvidó desatarlo!!!! Así es que fueron y lo “desataron” virtualmente… y el animal se fue con los otros.

¿Qué tal nosotros, los seres humanos?

 

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Blanca Alemán February 3, 2012 at 11:45 pm

En ocasiones no nos queremos dar cuenta de esos errores de pensamiento y tenemos esos anclajes o falsas creencias que nos mantienen en cautiverio y nos resulta difícil liberarnos, vaciarnos para podernos llenar, conscientizarnos para obtener nuestra libertad. Sinembargo las crisis nos conducen a depurarnos y a buscarnos; y que padre poder desmenuzar las palabras que son importante porque impactan mucho en nuestro pensamiento y me gusto Lulú la explicacion de cerner , y le agregaria CRIBAR, ZARANDEAR, o SACUDIR…y quien no ha pasado por una tremenda sacudida como cuando criban el trigo..queda toda la basura para que salga el trigo limpio; asi nosotros despues de las crisis obenemos mayor conocimiento; le preguntaba a un amigo muy sabio , como sabes tanto…”mmhh…vengo de una gran zarandeada que entre con 2 libras y sali con 20, como es eso…con un mayor peso de Gloria, de perseverancia en mi vida y con una mente renovada”.

Lourdes Treviño February 5, 2012 at 7:52 pm

Efectivamente Blanca, las crisis nos sacuden y es una de las formas en que la vida te restrega lo que NO has querido o podido ver, confrontar y/o aprender, sin embargo elegir este camino es, definitivamente una decisión muy valiente, pero durísima. Si tienes la fortuna en que después de alguna de esas crisis, te formules la pregunta de ¿qué tengo qué aprender de esto?, encuentres la respuesta y decidas hacer algo al respecto, entonces sucede algo maravilloso, porque a partir de allí empiezas el camino de la autobservación y si lo ejercitas se abre un universo ante tí que te devela infinidad de cosas, entre ellas, la capacidad de discernir y con ella la sabiduría. Franz Kafka, el poeta y filósofo austriaco lo expresa bellamente: “No hay necesidad de salir de la habitación. Basta con sentarse a la mesa y escuchar. Ni siquiera es necesario escuchar, sólo esperar. Ni siquiera hay que esperar, sólo aprender a estar en silencio, quieto y solitario. El mundo se te ofrecerá libremente para ser descubierto. Él no tiene otra alternativa; caerá en éxtasis a tus pies”.
Gracias por tu aportación.

Arturo Morales July 7, 2012 at 5:10 pm

saludos dra,Lourdes, la mejor medicina es la preventiva lo sabemos,lo que muchos no sabemos es que la tenemos al alcance de la mano, el asunto es como llegar a tanta gente para ayudar a educar y combatir al peor enemigo del ser humano que es la ignorancia y sobre eso agreguemos las grandes corporaciones medicas, farmaceuticas,la salud no deberia costar es un derecho universal!!! saludos!! dra. lourdes.

Lourdes Treviño July 8, 2012 at 5:58 pm

Hola Arturo,

gracias por tu comentario, creo que la respuesta a tu inquietud está en la frase “Hay qué ocuparse… no preocuparse”, luego entonces, la labor es que dentro de nuestro ámbito, cada uno de nosotros colaboremos con la luz del conocimiento, de la verdad, la resonancia es muy poderosa, si todos hacemos esto tendremos un mundo mejor. Wayne Dyer dice que si trabajamos en nosotros mismos y logramos subir nuestra frecuencia vibratoria, podemos incidir en cinco mil personas!!!! Manos a la obra!.

Arturo Morales July 10, 2012 at 6:22 pm

Queremos ser escuchados y que nos comprendan, queremos soluciones queremos ser amados queremos tanta atencion, para eso pienso que primero tenemos que Dar de nosotros mismos asi mostramos lo que necesitamos! alguien dijo: Prefiero ser el Rey de mi silencio que Esclavo de mis palabras! Saludos Dra.lourdes.

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